domingo, 9 de octubre de 2011

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viernes, 7 de octubre de 2011

Resumen de Tesis de Maestría: “El Impacto del Turismo en el Desarrollo del Valle del Colca” por Simon Bidwell


“El homenaje al viajero que nos enseñó mucho de nosotros mismos”

S.C.R



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Resumen de Tesis de Maestría:
“El Impacto del Turismo en el Desarrollo del Valle del Colca”


Simon Bidwell
Departamento de Geografía
Facultad de Ciencias
Universidad de Victoria de Wellington
Nueva Zelanda

Asesor Académico: Profesor Warwick Murray


Introducción

Esta tesis evaluá la teoría de que el turismo puede reducir la pobreza y fomentar el desarrollo en áreas rurales marginadas, al mismo tiempo que revaloriza las culturas e identidades tradicionales. El trabajo de campo se realizó  en el Valle del Colca en el sur del Perú, donde el turismo ha crecido rápidamente a partir de los años 90. La investigación tomó una perspectiva amplia sobre la economía política del turismo, combinando estudios detallados de dos localidades del Valle del Colca con un análisis del contexto económico y social del Perú. Así, se consideró no solo los presentes impactos del turismo, sino su relación al marco histórico-estructural.

Las preguntas claves de la tesis eran las siguientes:

·         ¿Qué factores económicos, políticos, sociales y/o culturales han influido en la evolución del turismo en las áreas de estudio?

·         ¿Cuáles han sido los impactos del turismo en las áreas de estudio hasta la fecha, y en qué medida ha contribuido a la reducción de la pobreza y el desarrollo con inclusión social?

·         ¿Qué expectativas del turismo tienen los diferentes participantes, y qué opinión tienen de su contribución potencial al desarrollo?

Marco teórico

Dos corrientes de literatura teórica formaron el marco de la tesis. La primera trató de las teorías de estructuralismo y la dependencia que surgieron durante el periodo 1950—1980 en América Latina. Estas teorías argumentaban que la posición de los países latinoamericanos como exportadores de materias primas en la “periferia” del mundo económico limitaba su desarrollo y mantenía la desigualdad social. Desde los años 80 estas teorías han sido superadas por un rango de perspectivas que se puede caracterizar como el “neo-estructuralismo”. El neo-estructuralismo conserva algunos de los argumentos del estructuralismo, pero tiene una visión más optimista sobre las relaciones con la economía internacional, motivada en parte por el desarrollo rápido y equitativo de algunos países asiáticos, anteriormente periféricos.  Subraya la necesidad de que las economías basadas en materias primas diversifiquen y desarrollen exportaciones no tradicionales que tienen más valor agregado y más vínculos con la economía local. A primera vista, el turismo puede ser una de las industrias que tienen estas características.

La segunda corriente de literatura tiene que ver con las teorías y los estudios del turismo alternativo, que incluye el ecoturismo, el turismo “sostenible”, el turismo “responsable” y el turismo “pro-pobre”. En los últimos 30 años se ha considerado que las formas alternativas del turismo son compatibles con el desarrollo sostenible y que pueden ayudar a conservar el medio ambiente, traer beneficios económicos a comunidades locales, y revalorizar culturas tradicionales. También hay críticas que sostienen que  el turismo alternativo no es distinto del turismo tradicional; que privilegia conceptos occidentales de la sostenibilidad y restringe el uso local de recursos naturales; y que comercializa las culturas indígenas para el lucro externo. El modelo de “Turismo Rural Comunitario” (TRC) que ha evolucionado en la última década en América Latina, tiene el propósito más explícito de asegurar beneficios para la gente local. Sin embargo, sigue el debate sobre su contribución potencial al desarrollo.

Metodología

La investigación tomó una perspectiva amplia sobre la economía política del turismo en las áreas de estudio.  Esto requería  una combinación de métodos cualitativos y cuantitativos. Se utilizaron métodos etnográficos en las comunidades locales, entrevistas estructuradas con las instituciones formales, y análisis de datos del Censo y de otras fuentes. Se realizó un trabajo de campo de cuatro meses, con el tiempo dividido entre la capital regional (Arequipa), la capital provincial (Chivay), y los distritos de estudio de Cabanaconde, Tapay (parte baja del Valle del Colca), y Sibayo (parte alta del Valle del Colca). Se anotaron las perspectivas de aproximadamente 75 participantes, incluyendo representantes de instituciones, autoridades locales, pequeños emprendedores y pobladores de las comunidades respectivas. También se realizó una encuesta de 41 agencias de viajes en la ciudad de Arequipa. Se participó en dos reuniones  del Comité Técnico de Turismo, que consiste en 10 instituciones estatales, no gubernamentales e internacionales que trabajan para vincular el turismo y el desarrollo en el Valle del Colca. Así mismo, se asistió a una conferencia de dos días sobre “La Gestión Municipal del Turismo” en Chivay. Se obtuvieron datos detallados sobre población, pobreza y desarrollo del Instituto Nacional de Estadística e Informática del Perú (INEI) y se revisaron detalladamente datos de los Censos nacionales.

Resultados de la Investigación

La investigación concluyó que una perspectiva amplia sobre la economía política era útil para comprender la evolución y el impacto del turismo en el Valle del Colca. Se confirmó un contraste con el destino turístico más popular del Perú, Machu Picchu, que se ve controlado por el Estado y el capital monopolista; mientras en el Valle del Colca el turismo se había desarrollado informalmente y espontáneamente. La inversión externa sí había tenido un papel en la capital provincial de Chivay, que es el centro del turismo convencional, pero en las zonas de estudio, donde predomina el turismo de aventura, casi todos los servicios habían sido establecidos por emprendedores de origen local. Ellos frecuentemente eran emigrantes que retornaron a su pueblo después de acumular capital en las ciudades de Arequipa o Lima.

Sin embargo, debido a su control del transporte y de la información, los operadores de turismo de la ciudad de Arequipa habían llegado a dominar el mercado del turismo, y casi 80 por ciento de los turistas que visitaban el Valle del Colca lo hacía a través de una agencia. Estos operadores eran generalmente pequeños emprendedores. Debido a una fuerte y creciente competencia entre ellos, habían bajado los precios al turista y presionaban a los proveedores locales  del Colca a que también bajaran sus precios. Puesto que había conflictos y recelos existentes en las comunidades del Colca, los emprendedores locales no lograban unirse para enfrentar a los operadores, por el contrario competían entre ellos. Así, un ciclo de conflicto y competencia desleal persistía a varios niveles, y esto reducía el valor total obtenido del turismo, desincentivaba la innovación, y llevaba a lo que muchos participantes llamaban el desarrollo  “desordenado” del turismo. Aunque se puede concluir que la debilidad de la sociedad civil era la causa directa de este desorden, la tesis sostiene que las razones más profundas tienen que ver con el contexto nacional de subdesarrollo, sub-empleo y sueldos que se han estancado al nivel de los comienzos de los 1990.

En las áreas de estudio de Cabanaconde y Tapay, los mayores impactos económicos habían sido para algunas familias que habían establecido servicios de alojamiento y restaurantes. Estas eran mayormente personas con recursos y capacidades existentes que, frecuentemente, mantenían una presencia tanto en la ciudad de Arequipa como en el pueblo local. El turismo no necesariamente brindaba grandes ganancias, sino apoyaba la acumulación de activos a largo plazo y fortalecía la seguridad económica. Algunos pobladores habían obtenido ingresos adicionales al trabajar como guías, vender artesanías o abrir pequeñas tiendas. Sin embargo, el control de los operadores urbanos había cerrado el espacio para la participación local, especialmente para los guías locales. La mayoría de los pobladores que se dedicaban a la agricultura o la ganadería tenía poco contacto con el turismo y recibían pocos beneficios. El turismo no había generado mucho empleo local:  en general, los pocos puestos permanente en los hoteles formales estaban ocupados por inmigrantes temporales de Arequipa, mientras en las microempresas locales trabajaban inmigrantes de la parte alta del Valle y de Cuzco, que ganaban menos que el sueldo mínimo.

En el área de estudio de Sibayo, en la parte alta del Colca, se había desarrollado un proyecto de turismo rural comunitario durante los últimos cinco años. En contraste con los distritos de la parte baja, este proyecto ponía énfasis en la participación local y la vinculación de las actividades tradicionales con el turismo. Gracias a un contexto social más homogéneo, el liderazgo de la municipalidad, y el apoyo intensivo de las instituciones externas, se había logrado bastante progreso en cuanto a la organización comunitaria y el desarrollo de infraestructura para el turismo. Sin embargo, el bajo flujo de turistas limitaba el desarrollo continuado del proyecto y planteaba dudas sobre su viabilidad a largo plazo o su replicabilidad.

La investigación también consideró los impactos sociales, culturales y medioambientales del turismo. Aunque algunos estudios del turismo en países en vías de desarrollo lo pintan como socialmente o culturalmente dañino, la tesis concluyó que en las áreas de estudio el turismo sólo había tenido una menor influencia en los rápidos cambios sociales. Estos más tenían que ver con varias décadas de migración, mejor acceso a la educación secundaria y la influencia de medios electrónicos. A fin de cuentas, la influencia cultural del turismo había sido positiva, puesto que había contribuido a la revalorización de las culturas e identidades tradicionales, las cuales históricamente en el Perú  han sido marginadas y han sufrido discriminación. Más preocupantes eran los impactos medioambientales, sobre todo por los residuos sólidos que iban contaminando los ambientes naturales y frágiles del Cañón. Sin embargo, el aumento en el número de turistas contrarrestaba el decrecimiento gradual de la población local en las áreas de estudio, y si el flujo turístico siguiera al mismo nivel sería posible controlar y amortiguar estos impactos. Una amenaza con mayores impactos medioambientales en la zona del Cañón viene de la construcción de nuevas carreteras y un proyecto hidroeléctrico planeado.

Como resultado general, la investigación concluyó que el turismo alternativo puede tener un impacto descentralizador, al crear nuevas oportunidades económicas en áreas históricamente marginadas de Latinoamerica, aunque estas oportunidades son más accesibles para los que tienen recursos y capacidades existentes. El turismo también puede tener un impacto política y culturalmente descentralizador, en la medida de que contribuya a la revalorización de las identidades tradicionales y ofrezca una base o plataforma para reivindicaciones locales. Sin embargo, como otras exportaciones no tradicionales, hace poco para promocionar la equidad entre clases o modificar las bases estructurales del subdesarrollo, que requieren acciones sociales y políticas más amplias para llevar al cambio.


Recomendaciones para las instituciones

Un creciente número de instituciones trabajaban para vincular el turismo y el desarrollo en el Valle del Colca. Diez instituciones estatales, no gubernamentales y de la cooperación internacional habían formado el Comité Técnico de Turismo que se reunía mensualmente en la capital provincial de Chivay. Estas instituciones combinaban conceptos de desarrollo de base – enfatizando en la sostenibilidad y la participación – con el neo-estructuralismo, acentuando la competitividad y la vinculación con mercados.  La institución que inspiraba más discusión era Autocolca, una entidad pública descentralizada que obtenía su presupuesto del tiquete turístico que pagaban los visitantes por el derecho de entrar al Valle. La ley que estableció Autocolca le dio las funciones de promocionar, apoyar y regular el turismo, además de proteger los recursos naturales y culturales de la zona. No todos estos objetivos eran compatibles y además Autocolca no tenía los recursos ni la autoridad para realizarlos.  En 2005, después de una huelga concertada de los pobladores del Colca, la administración de Autocolca pasó del gobierno regional a nivel provincial y distrital. A pesar de este control local y un mayor presupuesto para inversión en infraestructura, seguían las discusiones sobre el papel, la estructura y las funciones de Autocolca.

Además de resumir las conclusiones teóricas establecidas por la investigación, la tesis hizo las siguientes recomendaciones para las instituciones que trabajan con el turismo y el desarrollo en el Valle del Colca:

1.    Promocionar la descentralización del turismo en el Valle del Colca. Se debe presentar el Colca como una zona para explorar, en vez de ser solamente un destino para visitar en un tour estructurado de Arequipa. Tanto Chivay como Cabanaconde tienen suficientes servicios e infraestructura como para servir de bases de exploración, desde donde el turista puede conocer la riqueza natural y cultural del Colca a su propio ritmo. Para lograr esto hay que  mejorar el transporte público y sobre todo brindar mayor información, incluyendo páginas web, mapas, folletos, y la señalización de caminos y sitios arqueológicos. El objetivo sería de facilitar el turismo independiente e incrementar la estadía promedia del turista en el Colca. La publicidad debe orientarse a esta meta y no la del simple aumento del número de turistas.

2.    Responder a los problemas y potencialidades de cada distrito en vez de aplicar una política general en toda la región. Por ejemplo, en Cabanaconde y Tapay ya hay un buen número de emprendedores que tienen bastante experiencia en prestar servicios al turista, y tienen sus propios vinculos con el mercado turístico. Lo que hace falta es ayuda en la concertación, el desarrollo empresarial y el desarrollo de otros productos complementarios como el agro-turismo. Mientras en Sibayo ya se ha progresado con la asociatividad y la vinculación de actividades tradicionales con el turismo, pero hay más necesidad de capacitaciones en servicio al turista y ayuda para conectar los emprendedores con el mercado turístico.

3.    Considerar la posibilidad de utilizar ordenanzas u otros mecanismos reglamentarios para garantizar la participación local. Los esfuerzos para capacitar la población local y promocionar la asociatividad son buenos, pero en un ambiente de de puro libre mercado las empresas urbanas siempre van a tener la ventaja.  Habría que estudiar y consultar los posibles cambios reglamentarios para evitar las consecuencias no deseadas. Un ejemplo sería cobrar más por el tiquete turístico a los grupos que viajan con una agencia de Arequipa, o eximir del pago a los turistas independientes o los grupos que contratan a un guía local.

4.    Mejorar la transparencia de Autocolca. Hay información disponible en la página de Autocolca sobre los aportes de ese organismo, pero no es fácil de encontrar ni de interpretar. Tampoco hay información sobre los criterios que se utilizaron para priorizar estas contribuciones. Una buena iniciativa sería desarrollar y consultar sobre un plan estratégico de inversión, que se renovaría cada 5 años. También sería recomendable publicar con frecuencia un resumen sencillo y comprensible de los aportes, tanto en los medios locales como en la página propia de Autocolca.

5.    Hacer más esfuerzo para conservar y recuperar el Quechua en el Valle del Colca. El Quechua era una vez la lengua materna de la gran mayoría de la población en el Colca, pero podría desaparecer en las próximas generaciones. Mientras hay esfuerzos para revalorizar las costumbres, la cocina, la artesanía, la música y las leyendas locales,  el idioma es lo que les da coherencia y significado a las otras manifestaciones culturales, pero a veces queda olvidado. Una idea es establecer escuelas o clases de idiomas (como las de español que existen en Arequipa) para enseñar el Quechua. Esto podría involucrar a la gente mayor y atraer a profesores, antropólogos y estudiantes nacionales y extranjeros.